¿TIENES UN IPHONE? ¡TE PILLÉ!

 Cómo el AirTag de Apple puede llegar a revolucionar la seguridad de nuestros pequeños (y mayores) con tecnología de última generación.

Recientemente he adquirido este dispositivo pequeño y redondo del tamaño de un botón pero en cuyo interior se esconden unas prestaciones increíbles.

El Airtag es un pequeño dispositivo de rastreo lanzado al mercado por Apple a principios del año 2021 el cual utiliza la tecnología Bluetooth para, mediante la conexión con otros dispositivos Apple cercanos, mostrar su ubicación a aquél con el que se encuentre vinculado, mediante la perfecta integración en la aplicación “Buscar” de Apple.

Si bien requiere la conexión de otro dispositivo cercano, una de las características más impresionantes del AirTag es su capacidad de proporcionar una ubicación precisa en tiempo real. Lo cual es perfecto para encontrar cualquier objeto… o persona.

 En principio, el AirTag está diseñado para la localización de objetos, pero lo cierto es que, integrado en el Iphone, además de encontrar fácilmente esa mochila o chaqueta perdida, permite a los padres estar al tanto de la ubicación de los más pequeños, ya sea en un parque, aglomeración,  o parque temático, evitando así esos 5 segundos de infarto que cualquier padre o madre hemos sufrido al descuidar de la vista a los más pequeños. También es una opción perfecta para aquéllas personas adultas que sufren algún tipo de discapacidad, demencia o sobre las que sea necesario el seguimiento como medida de apoyo a la curatela.

Lo que diferencia al AirTag de otros dispositivos como un teléfono móvil o un reloj GPS, es que no es necesario el uso de una tarifa de datos o wifi, siendo el único mantenimiento el cambio de una pila de reloj que sorprendentemente, puede tener una duración superior a un año. Todo ello por un precio de entre 30-40€ según distribuidor. Como desventaja hay que resaltar que no nos podremos comunicar con el dispositivo más allá de emitir un sonido de alarma en aquellos casos en que queramos localizarlo.

Por otro lado, este pequeño dispositivo, también ha despertado inquietudes sobre cómo puede afectar a la privacidad de las personas, de hecho, han sido detectados usos ilegales de seguimiento sin autorización a personas, habiendo sido escondidos en vehículos con la intención de realizar seguimientos no consentidos o analizar rutinas.

Por su parte, Apple no tardó en introducir medidas de seguridad mediante actualizaciones de software por las que la compañía garantiza que los datos son anónimos y cifrados, sin que sean almacenados y sin que se registre el historial de localización.

  Si bien la localización se considera un dato personal y, por lo tanto, protegido por el Reglamento Europeo de Protección de Datos 679/2016, cuando se realiza sobre una persona se hace requisito indispensable que la misma preste el consentimiento para dicho seguimiento, es evidente que, el derecho a la privacidad del menor se cruza en el camino de la obligación de los padres de velar por el mismo, así como en el ejercicio de la patria potestad que les otorga el artículo 154 del Código Civil.

En mi opinión habrá que atender al grado de madurez del menor (o adulto con necesidades) sobre el que realicemos el seguimiento, y siempre que sea posible, contar con el consentimiento del mismo, todo ello para evitar un conflicto de derechos sobre el que no llegue a recaer la infalible potestad sancionadora de la AEPD.

https://www.apple.com/es/airtag/